El mundo
El valle de Orkhold, el pueblo de Vado Gris y la gente que vive en él.
El valle
Orkhold es un valle del norte, cerrado por montañas, con un río que lo cruza. Hace cien años los orcos levantaron allí su fortaleza mayor, la Orkhold: "el Baluarte Orco" en su lengua.
El último rey orco murió sin heredero. Los clanes se mataron entre sí por el trono y la fortaleza quedó abandonada. Lo que queda hoy: ruinas por todo el valle, bandas de orcos sin rey y, bajo las ruinas, las catacumbas donde están enterrados los reyes con su tesoro.
Hace diez años empezaron a llegar colonos del sur, atraídos por el hierro del valle y por los rumores del tesoro. Fundaron un pueblo sobre el puente del río: Vado Gris. Los colonos son los jugadores.
En la plaza del pueblo arde la Brasa: un fuego que los orcos encendieron al fundar la fortaleza y que nunca se ha apagado. Quien cae en el valle despierta junto a la Brasa. Nadie sabe por qué. Por eso en Orkhold nadie muere del todo, y por eso nadie se toma el saqueo de un fuerte como una guerra.

La Ley del Vado
Cada colono guarda lo que saca del valle en su propio fuerte, en las Tierras del Este. El tesoro atrae ladrones.
La Ley del Vado se firmó para que los colonos no se mataran de verdad por el tesoro: quien entre en el fuerte de otro y encuentre lo que escondió se lleva una parte. El asaltado no pierde el fuerte: la Brasa levanta de nuevo los muros caídos.
Quien defiende bien, cobra. El atacante paga una tasa al entrar, y si sale con las manos vacías, la tasa es del defensor.
Un orco sin rey sirve a quien le paga. Por eso los defensores de los fuertes son orcos: cobran en las viejas monedas orcas, lo único que respetan.
Las bandas del valle
La banda del Colmillo Roto
Los orcos sueltos del pueblo. Roban a los colonos y persiguen a quien se acerca.
Los Cazadores del Vado
Orcos con lanza. Se quedan lejos y huyen si te acercas.
La Guardia del Rey Muerto
Los esqueletos de las catacumbas. Lentos y fuertes.
